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Descubrimientos Científicos para tu Salud
Introducción
* Vegetales y frutas que combaten la artritis, la obesidad, la hipertensión, la diabetes y otras enfermedades
* Coma menos pero nútrase bien para una mejor salud y larga vida
* El té verde, protector de nuestro cuerpo y nuestra mente
* Las grasas que nos curan y las grasas que nos matan
* Carbohidratos "buenos" y carbohidratos "malos"
* Almendras, nueces y avellanas para proteger el corazón
* Los beneficios del aceite de oliva
* Los peligros de la sal añadida
* Una multivitamina diaria para prevenir enfermedades
* La pirámide alimenticia de Harvard
* Consuma granos integrales y prevenga enfermedades crónicas
Nutrición para
Mantenernos Jóvenes: 1ra parte
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Pescado de aguas frías y omega-3
El pescado de aguas frías como el salmón,
la sardina y la macarela, posee altos niveles de un tipo de grasa
poliinsaturada compuesta por ácidos grasos llamados omega-3 que ayudan a
mantener nuestro cerebro, articulaciones y arterias en buen estado. El atún
también posee buenas cantidades de omega-3 aunque en cantidades no tan altas
como el salmón y las sardinas. Sin embargo, no es recomendable ingerir atún
frecuentemente ya que se ha encontrado que muchas veces tiene altos niveles de
mercurio. En realidad todos los peces contienen omega-3 pero los que viven en aguas
frías son los que contienen una mayor cantidad ya que su dieta está compuesta
por plancton que contiene gran cantidad de omega-3. De hecho mientras más fría
el agua mayor cantidad de omega-3 contendrá el plancton.
Beneficios del omega-3
Existe abundante evidencia de que el omega-3
puede ayudar a reducir el nivel de triglicéridos en la sangre, ayudar a
prevenir las enfermedades cardíacas y reducir la hipertensión arterial. Además
se ha ido acumulando evidencia de que el omega-3 puede ayudar en numerosas
otras condiciones. Veamos con algún detalle algunos de los beneficios que se le
atribuyen al omega-3.
- Aliviar los síntomas de la artritis
reumatoidea – los ácidos grasos omega-3 poseen propiedades antiinflamatorias
que ayudan a reducir la hinchazón y falta de movilidad de las articulaciones
que sufren las personas que padecen de esta forma de artritis. Algunas personas
han reportado que al aumentar su consumo de omega-3 no necesitan tanta cantidad
de medicamentos convencionales como antes.
- Prevenir y tratar las enfermedades cardiacas
y la hipertensión – los esquimales de Groenlandia consumen una dieta
extremadamente alta en grasas, sin embargo sufren de pocas enfermedades
cardiovasculares. Las investigaciones han demostrado que esto se debe a que
obtienen una alta cantidad de omega-3 en el pescado que consumen. El omega-3
ayuda a evitar que las plaquetas se aglomeren y formen coágulos que obstruyan
las arterias causando un ataque cardíaco. También reduce el nivel de triglicéridos
y la hipertensión, ayuda a mantener las arterias flexibles y puede prevenir las
arritmias del corazón. Se cree que además puede ayudar a elevar el nivel del
colesterol bueno (HDL).
- Prevenir ciertos tipos de cáncer – entre
estos el de próstata, colon, y seno. En
dos estudios recientes (publicados en 2006) llevados a cabo en la universidad
de Pittsburg se encontró que el omega-3 inhibe el crecimiento de dos tipos de
cáncer del hígado. Uno de estos es el carcinoma hepatocelular que es tipo de
cáncer del hígado más común.
- Ayudar en el control de la diabetes – el
omega-3 puede ayudar a prevenir el daño causado por la diabetes. Se cree que
también puede ayudar a que las células utilicen mejor la insulina.
- Aliviar los síntomas del lupus el eccema y
la soriasis – el omega-3 parece tener la capacidad de controlar la inflamación
de las articulaciones, los riñones, la piel y otros tejidos que se producen en
las personas que padecen de lupus. Se ha encontrado que quienes padecen de soriasis
por lo general tienen niveles bajos de omega-3. El omega-3 puede ayudar a que
desaparezcan las erupciones de la piel típicas de la soriasis y el eccema o
dermatitis atópica en alrededor de un mes.
- Protección contra la enfermedad de
Alzheimer – en un estudio llevado a cabo en 2005 en la universidad del Estado
de Louisiana se encontró que el omega-3 puede ayudar a proteger el cerebro de
los problemas cognoscitivos asociados con la enfermedad de Alzheimer.
- Aliviar los síntomas de la enfermedad de
Crohn – esta es una enfermedad autoinmune que produce inflamación del
intestino, especialmente en el íleo la parte donde se unen el intestino delgado
y el grueso. La enfermedad de Crohn tiende a cursar brotes cíclicos. Puede
terminar causando úlceras profundas y afectar a otras partes del cuerpo. El
consumo de ácidos grasos omega-3 durante tiempo prolongado ayuda a controlar la
inflamación producida por esta condición y reducir la cantidad de brotes.
- Retrasar la aparición de síntomas en la
enfermedad de Raynaud – en la enfermedad de Raynaud la exposición al frío o a
emociones fuertes hace que se produzcan espasmos vasculares que causan
interrupción del flujo sanguíneo a los dedos de las manos o de los pies, la nariz
o las orejas. Esto produce síntomas tales como adormecimiento y hormigueo en la
piel. Los ácidos grasos omega-3 aparentemente retardan la aparición de los
síntomas causados por la exposición al frío durante unos 15 minutos, tiempo que
puede ser suficiente para que la persona se mueva a un lugar más caluroso.
En un artículo que pronto habrá de ser
publicado en la revista Trends in Neurosciences el Dr. Nicolas G. Bazan,
director del Centro de Excelencia de Neurociencia en el Centro de Ciencias de
la Salud en Nueva Orleáns señala la posibilidad de que el omega-3 proteja la
retina contra enfermedades como la retinitis pigmentosa y la degeneración
macular.
Algunos estudiosos señalan que aunque el omega-3
se consigue en cápsulas de aceite de pescado es preferible consumir pescado ya
que el aceite de muchas de estas cápsulas se oxida fácilmente creando
sustancias nocivas.
Rafael Valle Rivera
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